Guía para alojamientos

Códigos QR para pisos turísticos y casas rurales

En un alojamiento, los huéspedes llegan cansados y con prisa por conectarse. Unos pocos códigos QR bien colocados ahorran mensajes, llamadas y malentendidos, y una pieza impresa en 3D queda mucho mejor que un folio plastificado.

Los cuatro códigos más útiles

1. El wifi, junto a la entrada o al router

Es el que más se agradece. Un QR de wifi contiene el nombre de la red, el tipo de seguridad y la contraseña: al escanearlo, el móvil se conecta sin teclear nada. Hazlo con la herramienta de QR del wifi. Ten en cuenta que la contraseña queda guardada dentro del código: cualquiera que lo escanee podrá conectarse, así que colócalo dentro del alojamiento, no en la fachada.

2. La guía de la casa

Un enlace a una página o documento con todo lo que el huésped pregunta: cómo funciona la calefacción, dónde se tira la basura, el código de la puerta del garaje, restaurantes cercanos o el teléfono de urgencias. Si la guía está en la web, puedes actualizarla sin cambiar el QR.

3. Normas y salida

Hora de salida, qué hacer con las llaves, normas de ruido o de la comunidad. Un QR en el recibidor que lleve a esta información evita discusiones y mensajes a última hora.

4. Reseñas

Un QR que lleve directamente a la página para dejar una opinión, colocado de forma discreta (por ejemplo, junto a la salida), facilita que los huéspedes contentos lo hagan. Usa el enlace oficial de la plataforma o de tu ficha de empresa.

Qué tamaño y dónde ponerlos

  • Sobre una mesa o estantería: un soporte con un código de 5-6 cm.
  • En la pared, a la altura de los ojos: una placa de 8-10 cm se escanea cómoda a un metro.
  • Llavero con el QR de la guía: útil en casas rurales, donde el huésped se lleva las llaves de excursión. Lo puedes hacer con la herramienta de llaveros.

Añade siempre un texto que diga qué es cada código: «Wifi», «Guía de la casa», «Salida». Si recibes muchos huéspedes extranjeros, en inglés o con un icono.

Diseño: que se lea y que combine con la casa

El contraste manda: código oscuro sobre fondo claro. Puedes jugar con el color en el soporte o en el texto. En casas rurales quedan bien los tonos madera o crema con el código en marrón oscuro o negro; en pisos urbanos, blanco y negro o blanco y gris oscuro.

Mantenimiento

  • Si cambias la contraseña del wifi, el QR antiguo deja de funcionar. Guarda el archivo para reimprimir en unos minutos con la clave nueva.
  • Comprueba los códigos en cada limpieza o al menos una vez al mes: un golpe o el sol de una ventana pueden dañar la pieza.
  • Para enlaces (guía, normas, reseñas), usa direcciones que controles y que no vayan a cambiar.

Privacidad de tus huéspedes

Los códigos que generas con PrintMyQR son estáticos: llevan directamente a tu enlace sin pasar por ningún servicio intermedio, y no registran quién los escanea. Si quieres saber cuántas veces se consulta tu guía, puedes medirlo en tu propia web.

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