Identificación para el collar

Chapa QR con tus datos para el collar

Si tu perro se pierde, quien lo encuentre solo tiene que apuntar el móvil a la chapa para llamarte al instante. Sin apps, sin cuotas y sin letra pequeña que se borre con el uso.

📞 Llamada directa al escanear 🐾 45 mm recomendado 🔒 Tus datos no salen de tu navegador

Esta herramienta necesita JavaScript activado para generar el código y el modelo 3D. El resto de la página funciona igual.

1 · Qué quieres que abra el código

Carta digital, tu ficha de reseñas de Google, Instagram, tu web… Si no pones https:// lo añadimos nosotros.

2 · Estilo de los puntos
3 · Los dos colores

Son los mismos colores del objeto impreso: uno para la base y otro para el relieve del código y el texto.

4 · Centro del código (opcional)

En el objeto 3D el logo sale en relieve, en una sola pieza, con el color del código.

5 · El objeto 3D
Formato

Corto y claro: el nombre del negocio o una llamada a la acción. Puedes incluir un emoji: también sale en relieve. Máximo 22 caracteres.

70 mm

Cuanto más grande, más fácil de escanear. Comprueba que cabe en tu cama de impresión.

Tu código

Imagen

El objeto impreso

3D · gíralo
Preparando la vista 3D…
Arrastra para girar · rueda para acercar

El 3MF es el formato recomendado: lleva los dos colores y las dos piezas dentro. El STL es para impresoras y programas antiguos: son dos archivos sin color.

100 % privado. El código, el modelo y el archivo se generan dentro de tu navegador. Ni tu enlace ni tu logo ni la clave del wifi se suben a ningún servidor.

Cómo funciona

En 3 pasos, sin saber diseño 3D

1

Pon tu teléfono

Escribe el número al que quieres que te llamen. Al escanear la chapa, el móvil de quien la encuentre abre la llamada con tu número ya puesto. También puedes usar un enlace si prefieres una página con más información.

2

Graba el nombre y elige colores

Un texto corto debajo del código —el nombre del animal o la palabra «LLÁMAME»— y los dos colores. En una chapa pequeña, cuanto más contraste, mejor.

3

Imprime y átala al collar

Sale con su agujero para el mosquetón o la anilla. Los 45 mm que vienen puestos son los que garantizan que el código se lea bien; puedes bajar a 40 mm si el perro es pequeño, pero mira siempre el aviso de milímetros antes de imprimir.

Ideas de uso

Por qué una chapa con QR y no una grabada

La chapa de toda la vida sigue funcionando. Esta resuelve tres cosas que aquella no.

Se llama de un toque

Nadie tiene que teclear nueve cifras sujetando a un perro nervioso con la otra mano. Apunta la cámara y ya está sonando tu teléfono.

Puedes cambiar el destino

Si apuntas el código a un enlace que tú controlas, puedes cambiar el teléfono o añadir información sin volver a imprimir la chapa. Con una chapa grabada eso es imposible.

No enseña tus datos a la vista

En una chapa grabada, tu teléfono lo lee cualquiera que se cruce con el perro. En el código no se ve nada hasta que alguien lo escanea, y eso solo pasa cuando el animal está perdido.

Cabe más información

Si usas un enlace, puedes incluir alergias, medicación, el veterinario habitual o si el animal es asustadizo. Datos que salvan tiempo en una urgencia y que no caben en una chapa metálica.

Cuesta céntimos

Unos gramos de filamento. Puedes hacer una de repuesto, una para el arnés y otra para el transportín, sin pensártelo.

También para gatos

En versión pequeña y ligera, en un collar de seguridad con cierre de apertura rápida. Los gatos que salen de casa son los que más se pierden y los que menos identificación llevan.

La chapa no sustituye al microchip

Conviene decirlo antes que nada: el microchip es obligatorio para perros en toda España y es lo que identifica legalmente al animal. Pero el microchip solo lo lee un veterinario, una protectora o la policía con un lector, y para eso alguien tiene que llevar al animal hasta allí. La chapa resuelve las primeras dos horas, que son las que de verdad importan: el vecino que se encuentra al perro en la calle no tiene lector, pero sí tiene un móvil en el bolsillo.

Lo ideal es tener las dos cosas. El chip para lo legal y para el caso de que la chapa se pierda; la chapa para que te devuelvan al animal en el mismo barrio y en el mismo día.

Qué poner y qué no poner

Aquí es donde mucha gente se equivoca, así que merece la pena pensarlo dos minutos.

  • Pon un teléfono. Es lo único imprescindible. Mejor un móvil que un fijo, y mejor uno que lleves siempre encima.
  • No pongas tu dirección. Ni en el código ni grabada. Una chapa con el nombre del perro y la dirección de casa es, literalmente, un cartel que dice quién vive dónde. Si quieres dar más datos, usa un enlace a una página que tú controles.
  • Piensa el nombre grabado. Poner el nombre del animal en relieve ayuda a quien lo encuentra a calmarlo y a que te crea cuando llames. Pero también permite a un desconocido llamarlo por su nombre, y hay perros que se van con cualquiera que les hable así. Tú decides; mucha gente prefiere grabar solo «LLÁMAME» o «SOY DE».
  • Si el animal necesita medicación o tiene alguna condición, es mejor motivo que ninguno para usar un enlace en vez de un teléfono suelto.

Teléfono o enlace: cuál elegir

El teléfono es lo más simple y lo más robusto: funciona sin datos móviles, sin internet y sin depender de que ninguna página siga existiendo dentro de cinco años. Es la opción que viene puesta.

El enlace —a una nota pública, a tu web o a un mensaje de WhatsApp preparado— permite contar más y cambiarlo cuando quieras, pero necesita cobertura y depende de un servicio de terceros. Si te decides por esta vía, elige algo que controles tú y apunta el teléfono también en el texto grabado, como red de seguridad.

Tamaño, material y montaje

El tamaño manda sobre todo lo demás, porque una chapa pequeña con un enlace largo produce cuadraditos diminutos que ningún móvil lee. La herramienta te enseña la medida real de cada cuadradito mientras diseñas y se pone en rojo por debajo de 1,5 mm. Con un teléfono como contenido el código es cortísimo, y por eso caben chapas de 30 mm sin problema.

  • 40 mm — el mínimo con el que un teléfono corto sigue leyéndose con holgura. Para perros pequeños y gatos, comprobando siempre el aviso.
  • 45 mm — la medida que viene puesta y la que recomendamos. Cada cuadradito queda por encima de 1,5 mm y se escanea a la primera incluso con poca luz.
  • 50 mm o más — si vas a usar un enlace en vez de un teléfono, o si quieres además un emoji en el centro.

Puede parecer contraintuitivo que una chapa de mascota necesite 45 mm cuando las metálicas grabadas son más pequeñas. La razón es física: una chapa grabada solo tiene que ser legible por un humano que se acerca, mientras que un código QR tiene que ser legible por una cámara a medio metro, y para eso cada cuadradito necesita su espacio. La herramienta te enseña esa medida en tiempo real precisamente para que no te lleves la sorpresa después de imprimir.

Sobre el material: el PETG aguanta mucho mejor que el PLA la lluvia, el sol y los golpes, y para algo que va a vivir colgado a la intemperie merece la pena. Imprime con un buen relleno, al 40 % o más, porque la pieza recibe tirones. Y usa un mosquetón pequeño en vez de una anilla abierta: se enganchan menos en la maleza.

Una cosa que conviene saber: poner un emoji o un logo en el centro encarece mucho el código. Para que siga leyéndose con parte de los cuadraditos tapados, el sistema tiene que subir el nivel de corrección de errores, y eso multiplica el número de cuadraditos y los hace más pequeños. En una chapa de 30 o 35 mm eso basta para dejarla ilegible. Si quieres el dibujo del perrito en el centro, sube la chapa a 45 mm o más y comprueba el aviso de milímetros por cuadradito antes de imprimir.

Un aviso práctico: el relieve hace ruido contra la placa del microchip o contra otra chapa metálica. Si a tu perro le molesta el tintineo, ponla en el arnés en lugar del collar, o pega un trocito de fieltro por detrás.

Pruébala antes de confiar en ella

Cuando la tengas impresa, escanéala con dos móviles distintos, uno de ellos que no sea el tuyo, y con poca luz. Y repite la prueba cada pocos meses: el roce va limando el relieve, sobre todo si el perro es de los que se revuelcan.

Preguntas frecuentes

Lo que la gente pregunta antes de imprimir

¿Esto sustituye al microchip?
No, y es importante tenerlo claro. El microchip es obligatorio para perros en España y es lo que identifica legalmente al animal. La chapa es un complemento que resuelve lo inmediato: quien encuentra al perro en la calle no lleva un lector de chips, pero sí lleva un móvil. Lo recomendable es tener las dos cosas.
¿Qué pasa si el móvil de quien lo encuentra no tiene internet?
Si usas el modo teléfono, no hace falta internet: el código abre directamente la aplicación de llamada con tu número puesto, y basta con tener cobertura para llamar. Esa es la razón por la que el teléfono viene como opción por defecto en vez de un enlace.
¿Es seguro poner mi teléfono en la chapa?
Tu número no se ve a simple vista: solo aparece cuando alguien escanea el código, cosa que en la práctica solo hace quien se ha encontrado al animal. Es bastante más discreto que una chapa grabada, donde el teléfono lo lee cualquiera que se cruce con el perro. Lo que no conviene poner nunca, ni aquí ni en una chapa grabada, es la dirección de casa.
¿Aguanta la lluvia y el uso diario?
Imprimida en PETG y con relleno alto, aguanta bien la intemperie. El PLA también sirve pero se degrada antes con el sol. En cualquier caso es una pieza que cuesta céntimos: lo sensato es imprimir dos o tres y cambiarla cuando la veas desgastada.
¿Qué tamaño le pongo a un gato?
Entre 25 y 28 mm, y siempre con el teléfono como contenido para que el código quede lo más simple posible. Móntala en un collar de seguridad con cierre de apertura rápida, que es el que se suelta si el animal se engancha en una rama.
¿Puedo poner el nombre de mi perro?
Sí, se graba en relieve debajo del código. Ten en cuenta una cosa: saber el nombre ayuda a quien lo encuentra a calmarlo, pero también permite a un desconocido llamarlo con confianza. Hay quien prefiere grabar solo «LLÁMAME» por ese motivo.
¿Y si cambio de número de teléfono?
Habría que imprimir la chapa otra vez, porque el número queda grabado en el plástico. Si tu número cambia a menudo, usa el modo enlace apuntando a una página que tú controles: así cambias el destino sin tocar la chapa.

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